Diagnóstico

El diagnóstico de la endometriosis no puede hacerse sólo basándose en los síntomas que presente cada paciente. Por lo tanto, deberán realizarse una serie de exploraciones complementarias para concretar la existencia y la severidad de cada caso. Recuerde también que el hallazgo puede ser casual en una visita rutinaria.

Exploración ginecológica El ginecólogo puede encontrar un aumento del tamaño de uno o ambos ovarios, a la vez que puede apreciar un cierto grado de inmovilidad o fijación de ellos a pared uterina o al fondo vaginal. Pero son necesarios exámenes adicionales que confirmen el diagnóstico.

Ecografía Es la técnica básica que inicialmente apunta el diagnóstico de endometriosis. La imagen es relativamente típica, observándose quistes ováricos con un patrón específico. A más experiencia, más fácil será el diagnóstico. Algunas veces, quistes funcionales, es decir, esos quistes que desaparecen dejando transcurrir unas semanas, pueden confundir, por lo que ante una orientación dudosa, será aconsejable repetir la ecografía pasados pocos meses. Es una prueba preferiblemente llevada a cabo por vía vaginal siempre que la mujer haya tenido relaciones sexuales.

Análisis sanguíneos Estudios recientes señalan un incremento del llamado marcador CA-125 en sangre en mujeres que padecen endometriosis. Desgraciadamente este marcador es altamente inespecífico, por cuanto otras alteraciones en el interior del abdomen en mujeres premenopáusicas pueden igualmente modificarlo subiendo sus niveles (apendicitis, miomas uterinos, inflamaciones pélvicas, quistes hemorrágicos funcionales, cirugía reciente, cáncer, etc) Para complicarlo más, no todas las mujeres con endometriosis sufren alteraciones en sus niveles de CA-125, sobre todo en las que es leve. En consecuencia, no es un test que determine rutinariamente en el protocolo de diagnóstico de la mujer con sospecha de endometriosis.

Laparoscopia Es una técnica operatoria que permite observar el interior del abdomen. Se lleva a cabo bajo anestesia y se realiza en quirófano. A través de pequeñas incisiones en el ombligo y ambos lados del pubis se introduce la óptica y los instrumentos de trabajo. La visión de las estructuras ginecológicas ayuda a confirmar la orientación de endometriosis y tratarla, habitualmente por esta misma vía. En pacientes jóvenes, máxime cuando el objetivo posterior es alcanzar la fertilidad, la pretensión es eliminar la enfermedad conservando todo el tejido sano que sea posible. A la extirpación del o de los quistes endometriósicos se denomina quistectomía. En pacientes a partir de los 45-50 años la propuesta es la eliminación de ambos ovarios, también llamada ovariectomía con el fin de evitar la degeneración maligna en el futuro. Del tejido extraído se realiza una biopsia en el curso de la laparoscopia para asegurar la benignidad (por otra parte, habitual) de los endometriomas.

Laparoscopia endometriosis

Otras técnicas diagnósticas En algunas situaciones, el ginecólogo puede tener que solicitar exploraciones especiales como TAC (tomografía axial computerizada) o la RNM (resonancia magnética nuclear).

Esto ocurre cuando el diagnóstico de endometriosis por ecografía no es claro o cuando el marcador CA-125 resulta muy alterado.

Fuente: Congreso Médico sobre Endometriosis. Hospital de La Paz, Abril 2009

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